CARNAVAL PUNEÑO

ESTOS CARNAVALES... QUIEN INVENTARIA..., HAY CARNAVALES
 .:: Carnaval en Puno

 

 

 

 

 

 

EL TIEMPO CIRCULAR DE LA FIESTA ANDINA

Dentro del contexto de la Cultura Andina, la fiesta significa la ruptura de lo cotidiano, y por lo tanto, la ocasión de vivenciar nuestras emociones que también van modelando nuevas formas de comportamiento social. Un investigador social sostenía que la fiesta: “… es el conjunto de reactualización periódica de los actos creadores efectuados por los seres divinos en todo el tiempo, lo que constituye un calendario sagrado...”. De esta manera, la fiesta andina esta relacionada con la renovación de los ciclos de vida, tal como se dio en los orígenes. En esa perspectiva, luego de la “fiesta grande” en Puno dedicada a la Virgen de la Candelaria, continúa otra celebración con una fuerte influencia occidental, pero que aun hace subsistir su ancestral raíz agraria: LOS CARNAVALES . En la ciudad y en el campo las visiones son distintas; sin bien cumplen funciones específicas de relaciones de intercambio y reciprocidad, la intensidad de éstas no son similares.
En la fiesta que concluyó el sábado 18 con el tradicional “cacharpari” el vínculo preponderante fue de carácter religioso e hizo vibrar de emoción a quienes lograron una vivencia sagrada en esos días. La fiesta que tenemos en camino, tiene carácter de jolgorio, regodeo y juego, características del carnaval o de las primigenias “saturnales” de occidente, ahora superpuestas a la celebración agraria prehispánica.
Estas y otras celebraciones rituales y festivas en el mundo andino tienen un proceso circular de final y retorno, de conclusión y renovación, donde el compás de aparente espera es de preparación para el “kuti” o próximo “retorno”. Así en la sucesión del tiempo esta el fin y el principio de la fiesta… el próximo domingo es carnaval, será otra ocasión para que la gente se alegre en un ambiente de buena acogida y buen sentido del humor… también será ocasión de asumir otras formas de música y danza como respuesta a la necesidad de ruptura con lo cotidiano y su monotonía.
Walter Rodríguez Vásquez.

IR PORTADA